San Luis Potosí, SLP.- El gobernador del Estado, Ricardo Gallardo Cardona, se deslindó de la polémica generada por la manifestación realizada el martes en el Congreso del Estado, donde participaron taxistas, periodistas, habitantes de comunidades con conflictos territoriales y otros sectores ciudadanos que expusieron diversas inconformidades ante el Poder Legislativo.
Tras ser cuestionado sobre la movilización que partió de la Alameda Juan Sarabia y culminó en el recinto legislativo, donde los manifestantes ingresaron al inmueble después de momentos de tensión con personal de seguridad, el mandatario estatal evitó emitir una valoración detallada sobre las demandas presentadas.
“No, yo no me voy a meter en grilla”, respondió Gallardo Cardona al ser interrogado respecto a los reclamos expresados durante la protesta, entre los que destacaron la exigencia de derogar la denominada Ley Serrano, así como peticiones relacionadas con el transporte público, conflictos agrarios, asuntos laborales y otras problemáticas sociales.
Durante la breve entrevista, el titular del Ejecutivo estatal atribuyó la manifestación a intereses de carácter político vinculados con el ámbito municipal. “Yo creo que es lo que quiere el alcalde, que opine algo”, señaló, sin precisar a quién hacía referencia ni abundar sobre los motivos de dicha apreciación.
El gobernador reiteró que no participaría en confrontaciones derivadas de la protesta y mantuvo su postura de no profundizar en los señalamientos realizados por los distintos grupos que acudieron al Congreso. Mientras tanto, los manifestantes insistieron en que los legisladores atendieran personalmente sus demandas y expresaron inconformidad por la ausencia de varios diputados durante la jornada.
Al referirse nuevamente a la movilización, Gallardo Cardona resumió su opinión con una declaración breve. “Son marchas muy municipalizadas, por no decir otra cosa”, comentó ante los representantes de los medios de comunicación.
La concentración ciudadana se extendió por cerca de dos horas y permitió que distintos sectores expusieran sus problemáticas dentro del edificio legislativo. Entre los asistentes figuraron integrantes del gremio taxista, comunicadores, habitantes de Mexquitic y Escalerillas, trabajadores que denunciaron despidos injustificados y ciudadanos que solicitaron la intervención de las autoridades en diversos conflictos.
Aunque la protesta reunió a múltiples organizaciones y generó críticas hacia diferentes actores políticos, el gobernador optó por no responder de manera puntual a los planteamientos realizados. En cambio, sostuvo su decisión de mantenerse fuera de la discusión pública sobre el movimiento y atribuyó el origen de la movilización a factores relacionados con la política municipal.