San Luis Potosí, SLP.- Las declaraciones del alcalde Enrique Galindo Ceballos, en el sentido de que el sistema de agua potable de la capital opera sin una crisis generalizada, contrastan con los reportes técnicos y las denuncias ciudadanas que evidencian fallas prolongadas en el servicio, particularmente en la zona norte de la ciudad.
El titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Pascual Martínez Sánchez, reconoció que existen al menos un par de pozos fuera de operación, entre ellos uno considerado relevante que lleva cerca de un mes sin funcionar, lo que ha impactado directamente a diversas colonias.
“Yo no coincido, lo digo de manera respetuosa, porque a la ciudadanía hay que hablarle con toda la claridad, hay que hablarle con toda la decencia”, señaló el funcionario estatal al referirse a la postura del edil.
Si bien Galindo Ceballos ha aceptado la falla en el pozo Jacarandas 2 —donde “se atascó la bomba, no se puede sacar”— y ha insistido en que la mayoría de los aproximadamente 160 pozos continúan operando con normalidad, su afirmación de que no existe una “gran crisis” ha sido cuestionada frente a la persistencia de afectaciones en sectores específicos.
Martínez Sánchez indicó que la CEA ha sido consultada en diversas ocasiones por el área técnica de Interapas respecto a este pozo, lo que confirma que se trata de una problemática conocida y no reciente. “Este pozo tan importante en la zona norte ya lleva al menos un mes, entonces nosotros siempre exhortamos a cualquier organismo donde llegan a tener alguna falla de un equipo electromecánico, deben de tener el repuesto”, afirmó.
A pesar de los operativos implementados por el Ayuntamiento para el suministro mediante pipas, la respuesta institucional ha sido percibida como insuficiente por habitantes de colonias como Jacarandas, Mezquital y Rosedal, quienes acumulan semanas con desabasto y sin una solución definitiva.
Sobre la gestión de este tipo de contingencias, el titular de la CEA fue enfático al señalar que las fallas son previsibles y deben atenderse con planeación. “Un pozo de agua potable puede dañarse, va a fallar, pero siempre hay que tener el equipo de prevención para poder hacer el cambio, o en su caso tratar de dotar a la población por otro medio.”
Aunque el alcalde ha reiterado que se mantiene un esquema de distribución mediante pipas y que “el agua es para todos”, en la práctica persisten limitaciones operativas, como lo han señalado vecinos de Bellas Lomas, quienes reportan dificultades para el acceso de estas unidades debido a las condiciones de las vialidades, lo que prolonga la problemática en la zona.