Organizaciones acusan “maltrato institucional” a menores en procesos judiciales

San Luis Potosí, SLP.- Organizaciones civiles llevaron a cabo una protesta simbólica frente al edificio del Poder Judicial del Estado, donde colocaron peluches en la explanada para evidenciar lo que califican como “maltrato institucional” hacia niñas y niños involucrados en juicios familiares que se prolongan por largos periodos.

La acción fue promovida en el contexto del Día Internacional de la Lucha contra el Maltrato Infantil por No Más Hijos Rehenes México A.C. y la Fundación Internacional Granito de Arena, con la intención de representar a menores que, según señalaron, permanecen invisibilizados dentro de procesos legales, utilizando figuras de peluche como símbolo.

Uriel Medina, delegado estatal de No Más Hijos Rehenes, señaló que dentro del sistema judicial se han vuelto comunes prácticas que deberían ser excepcionales y temporales, pero que terminan extendiéndose sin límite.

“El Poder Judicial ha creado una zona de confort donde las medidas temporales se vuelven condenas perpetuas. Dictan convivencias supervisadas por ‘precaución’ que duran años en entornos deshumanizados”.

El activista también criticó decisiones judiciales que, afirmó, terminan debilitando los lazos familiares, para posteriormente justificar la suspensión del contacto entre padres e hijos.

“Cuando la distancia impuesta por el propio juez enfría el vínculo, suspenden el contacto bajo el argumento de que ‘no hay condiciones’. Es una falacia cruel: es como prohibirle a un enfermo la medicina y luego castigarlo por no sanar”.

De acuerdo con el documento entregado a la magistrada presidenta, Lourdes Anahí Zarazúa Martínez, las organizaciones denunciaron que estas prácticas provocan un “limbo afectivo” en la infancia, debido a la falta de revisiones periódicas, lo que impacta en el bienestar emocional de los menores.

Entre las principales demandas planteadas se encuentra fijar un límite máximo de tres meses para las convivencias supervisadas, establecer mesas técnicas con participación ciudadana, capacitar al personal judicial en materia de afectaciones emocionales en la niñez y garantizar revisiones obligatorias en los casos.

Por su parte, Susana del Río, representante de la Fundación Internacional Granito de Arena en San Luis Potosí, hizo un llamado a las autoridades a actuar con mayor empatía ante este tipo de situaciones.

“Lo que tienen en sus manos no son papeles, son vidas de niños que vienen de un núcleo familiar destruido por conflictos de adultos que ellos no comprenden”.

Asimismo, alertó sobre el impacto que estas decisiones pueden tener a futuro en el desarrollo de los menores.

“Aquí no hay hombres ni mujeres, hay niños por los que ustedes están decidiendo; al hacerlo mal están formando una generación de adultos heridos que no creerán en la familia ni tendrán relaciones sanas”.

Finalmente, los colectivos indicaron que cada peluche colocado simboliza a un menor que ha sido reducido a iniciales dentro de expedientes judiciales, reiterando su exigencia de cambios en las prácticas institucionales.

“La justicia que tarda para la niñez es maltrato institucional”.

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