Los Diablos Rojos Basquetbol llegan a la última semana de la temporada regular con una racha de cuatro victorias con la que tienen una marca de 18-8, récord con el que ocupan el tercer lugar del standing de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), una posición que no solo les asegura el boleto a los playoffs sino que acerca al equipo al objetivo de evitar la ronda del Play-In.

La quinteta escarlata doblegó el fin de semana a los Correcaminos UAT Victoria por parciales de 105-80 y 114-84, triunfos que se ligan a los logrados frente a las Panteras de Aguascalientes en las dos jornadas previas, y con ello, no solo rompió la mala racha que había pasado (cinco descalabros consecutivos) sino que llevó a una reorganización interna con la que han subido al siguiente nivel.
“Lo interesante para nosotros fue tomar el lado positivo de las cosas negativas que pasamos, como superar las adversidades, esa fue una sensación muy positiva después de haber superado una adversidad que no habíamos atravesado antes”, comentó Nicolás Casalánguida, coach de los Diablos Rojos Basquetbol. “Una de las cosas más difíciles en el profesionalismo es ganar después de ganar y nosotros tomamos pequeñas cosas de cada juego para de lo negativo aprender para llegar a nuestro mejor nivel. Nos vamos a pequeñas secciones con las que vamos alcanzando los parciales, por ejemplo, mejoramos algunos aspectos en ofensiva, mejoramos algunos aspectos defensivos, seguimos mejorando en la rotación, todo sin perder de vista el objetivo que hemos tenido desde el arranque, que cuando lleguemos a playoffs el equipo dé ese paso para adelante”.
Los Diablos Rojos volvieron este lunes por la mañana a la duela del Polideportivo de la Universidad La Salle para retomar la actividad después de haber jugador viernes y sábado frente a los Correcaminos, un par de victorias en las que se tuvieron sólidos desempeños en la pintura (110 puntos combinados), 24 triples anotados, ocho jugadores que anotaron dos dígito de puntos y 16 bloqueos.

“Hay equipos con los que tenemos la obligación de ser competitivos y salir con la victoria y si bien Correcaminos venía muy bien nosotros teníamos la obligación de ganar para mantenernos en esos cuatro primeros lugares si no iba a ser muy complejo”, explicó Casalánguida. “Gracias al cambio y al aprendizaje que tuvimos estamos disfrutando ahora que Diablos está entre los líderes de la liga y con muy buen panorama para el cierre de la competencia”.
Hace tres semanas, Diablos comenzó una etapa en la que perdió la final de la Copa Value (contra Soles) para después caer con Mexicali y Jalisco, lo que los hizo perder cinco juegos al hilo, cuatro de ellos parte del calendario regular de la LNBP, la peor racha negativa en la corta historia del equipo, y aunque el equipo llegó a caer hasta el sexto puesto, sabían que tenían todavía tenían posibilidades de corregir y reencontrar el camino.
“Éramos muy optimistas cuando habíamos tenido cinco derrotas seguidas y tenemos el mismo optimismo hoy. No significa que cambie la mirada por perder, esa la manteníamos clara, tenemos ese equilibrio donde sabemos las cosas que tenemos que mejorar y que el equipo tiene una fortaleza interior muy grande que será nuestro hándicap para los playoffs”, aseguró el entrenador argentino, quien después de una práctica ligera ve un futuro inmediato muy positivo para el equipo.
“Estamos cumpliendo los objetivos, lo que visualizamos al principio de la temporada lo estamos cumpliendo pero con algunas particularidades, con un equipo con cartas que ya son de Diablos, con dos bases nuevos, con un jugador pivot de 22 años (Kriss Helmanis) que juega en México por primera vez, con un mexicano con más responsabilidades (José Cruz). Vamos en camino a encontrar la mejor versión del equipo en el momento más importante que era lo que buscábamos cuando construimos esta estructura”.
El fin de semana los Diablos contaron con la noticia positiva del regreso a las duelas de su capitán, Michael Smith, quien se lesionó el 24 de julio, una reincorporación clave para la continuidad del plan de trabajo para la recta final de la campaña y los playoffs pero a la par, Nicolás Casalánguida dio a conocer que el estadunidense Alphonso Anderson no está listo para volver y con ello aseguró que el equipo está buscando un nuevo jugador extranjero para completar el roster para la visita a El Calor de Cancún y para la postemporada.
Los Diablos Rojos Basquetbol continuarán sus entrenamientos en el Polideportivo de la Universidad La Salle para el viernes y sábado enfrentar a la quinteta de El Calor en el Poliforum Cancún.