El alcalde Enrique Galindo Ceballos continúa sin saber cuándo terminará las obras de rehabilitación de la avenida Salvador Nava, titubeante, inseguro y cada vez más molesto con los reporteros, respondió: “pues yo creo… es cuestión de dos o tres semanas”, pero lo cierto es que ya van para el tercer mes y no se ve que vaya a terminar pronto.

En todo este tiempo en las laterales de la Salvador Nava se ha duplicado el tráfico, los accidentes y las riñas entre conductores; y las cuadrillas de trabajadores traen un ritmo muy lento de manera deliberada porque el alcalde Galindo está haciendo negocios con esta obra y provocará que el costo se dispare como sucedió con las obras del 2023 y fueron observadas por la Auditoría Superior de la Federación, los sobrecostos de las obras fueron la constante en el primer trienio de Galindo.
Hace unos 20 años, cuando Jorge Lozano Armengol era el presidente municipal, rehabilitó las mismas calles laterales de la Salvador Nava en 15 días, con menos recursos y menos trabajadores, fue una de las obras que se le recuerdan por su rapidez y eficacia, algo extraño en un panista, pero con Galindo vamos para atrás.
La tardanza de Galindo para terminar esta obra para elevar los costos se ha generalizado en las más de 23 obras que presume están en proceso, espera terminarlas entre tres semanas, aunque contradictoriamente afirma que ya están concluidas y solo falta la entrega “formal”, como es caso del elevador del puente de la salida a Guadalajara, una burla para los habitantes del Barrio del Saucito; los accesos en el Centro Histórico que ya han causado caídas, la Himalaya que acondicionó solo para poner parquímetros, pero ante el rechazo vecinal reculó; y el paseo Esmeralda que solo fue puro relumbrón y más espacios para la invasión del ambulantaje.