Medidas anunciadas como el examen de admisión general en la Universidad, indican que hay una preocupación importante para poder captar ingresos de donde sea y cómo sea.
Como una medida desesperada de incrementar el número de aspirantes e ingresos a la UASLP, luego de que se viera una importante disminución de aspirantes tras la pandemia, es como luce la iniciativa de realizar un examen general, en vez de los que son enfocados en el área de estudio.
Para nadie es un secreto que la Universidad tiene como fuente de ingreso el pago del examen de los aspirantes para el ingreso a las diversas escuelas y facultades, así como el pago por concepto de inscripción a las mismas, aunque luego de un año se tenga deserción escolar.
La institución encabezada por Alejandro Zermeño ahora ha visto como una oportunidad el poder jugar con las ilusiones de superarse de los estudiantes al aceptar a la mayor cantidad de alumnos que se pueda, aunque se den de baja después del primer mes, todo esto con la intención de hacerse de recursos propios.

Es una realidad que la UASLP ha dejado en los últimos años de ser una opción para la juventud del Estado, por la forma en el cual han ido cayendo en el ranking de las universidades, además de los múltiples problemas en los cuales se ve inmerso en cada protesta por la protección hacia los maestros abusadores, mientras que otras universidades como la Politécnica, el Tec Regional, Tec Superior, la Universidad Tecnológica, entre otras privadas, han ido ganando terreno.
La llegada de una universidad como la Rosario Castellanos que tiene carreras que se adecúan a la realidad nacional y a lo que está demandando la industria, además de que será una universidad gratuita, sin duda es algo que le meterá aún más presión a la centenaria institución ya que no podrá tener cautivos a sus estudiantes, ya que difícilmente podrá competir ni en costos ni en la calidad educativa que ya vemos, cada vez es menor.