El alcalde de San Luis Potosí ha tenido una administración hundida en la incertidumbre que augura un trienio desalentador para los capitalinos
A pesar de que la ciudadanía de San Luis Potosí confío en él para un segundo trienio, el presidente municipal Enrique Galindo Ceballos termina este 2024 envuelto en una serie de escándalos que auguran un futuro desalentador para la capital del estado, por lo que las personas que confiaron en él no les queda mas que exigirle resultados, exigirle que deje gastar el erario en sus viajes y exigirle que se comporte acorde a su cargo, sin beneficiar a familiares ni amigos.

De sus primeros escándalos de inicios de este año fue el de abandonar su cargo para buscar la reelección, por lo que prácticamente desde enero nombró a su sustituta interina mientras él comenzaba su campaña política fuera de las fechas permitidas, violando toda ley electoral y usando recursos de las arcas municipales para cubrir todo lo que requería en dicho proceso.
Mientras eso sucedía, la capital potosina sufría una de sus peores sequías en su historia, la escasa agua que tenía la Presa de San José moría porque el alcalde Galindo Ceballos no contempló un plan de limpieza para salvar el vital líquido, aunado a que no previó la reactivación de pozos de colonias, por lo que la gente salió a las calles para exigir agua en sus casas, generando toda clase de caos vehicular.

En el tema de la inseguridad en la capital potosina, Galindo Ceballos jamás se quiso dar cuenta de que su súper plan de seguridad nunca sirvió, ya que los asaltos a automovilistas, robo de unidades, robos a casas-habitación, robos a negocios fueron la constante en la ciudad, siendo uno de los casos que causó mayor indignación el del robo de un Jeep que despojaron a una mujer con todo y mascota, un perrito que semanas después fue localizado sano y salvo. Aún así, los capitalinos nunca antes se habían sentido tan inseguros en su ciudad, por lo que, al menos, esperaban que el alcalde cambiara a su jefe policiaco, cosa que, ya sentenció Galindo, no sucederá.
Viajes al extranjero y a otras ciudades del país, un escándalo que por sí mismo a envuelto a Enrique Galindo desde que asumió por primera vez la alcaldía, descuidando los verdaderos problemas de la ciudad e, incluso, gastando en joyería fina para su espora, ahora senadora, Estela Arriaga, que igual disfrutó de las visitas a otros países del mundo a costa del dinero de los potosinos, a pesar de que su presencia en las comisiones que hacía su esposo no era necesaria, de hecho los propios viajes de Galindo Ceballos no eran productivos, ya que la mayoría de las veces eran solo para recibir “premios” que previamente había comprado, todo por quedar bien y levantar su ego que se encontraba por los suelos después de perder la delegación de Villa de Pozos, ahora convertido en municipio, derrota política que le está costando recuperarse.
Y hablando de Villa de Pozos, para vengar su humillación, dejó sin fondos públicos al ahora municipio, dio la orden de que desmontaran hasta la última computadora, quitó todo servicio público como la recolección de basura, la seguridad y hasta el alumbrado, lo que le costó a los poceños lidiar con dichos problemas todo el segundo semestre del año.

Finalmente, Enrique Galindo Ceballos aventó un último golpe a los capitalinos este año al pretender aumentar los impuestos, como al predial y a los parquímetros, por mencionar los más representativos y que afectarían más a los ciudadanos. Por lo pronto, el Congreso Estatal le detuvo los aumentos, pero el mañoso edil ya aseveró que sí o sí los costosos aumentarán para el 2025.