Villa de Reyes se transformó para dar forma física a la mítica Comala de la literatura mexicana
La tercera es la vencida. El tercer intento de llevar a la pantalla grande Pedro Páramo (1955), la mítica historia del acapulqueño Juan Rulfo, ha sido todo un éxito gracias a la plataforma de streaming Netflix que desde hace días oferta la película buen por ciento mexicana y San Luis Potosí es una pieza clave en su éxito.
Comala sí existe, es un municipio de Colima, sin embargo, el Comala de Rulfo debía ser buscado. Así como Juan Preciado salió en busca de su padre, el director Rodrigo Prieto salió en busca de Comala y lo encontró en San Luis Potosí.
No fue casualidad, sus orígenes lo guiaron a tierras potosinas. Su abuelo, Jorge Prieto Laurens, fue presidente municipal de la capital potosina, por lo que su nieto, Rodrigo Prieto, buscó en sus orígenes lo que necesitaba. La tierra, las piedras, las construcciones carcomidas por el tiempo, las haciendas, las calles empedradas, las nopaleras y los magueyes que necesitaba para su Pedro Páramo las encontró en San Luis Potosí.
En la historia de Rulfo, Pedro Páramo se convierte en propietario de la hacienda La Media Luna, para la película eligieron las haciendas Carranco y Bledos en Villa de Reyes, locaciones donde se desarrolla gran parte del filme.
El andar entre vivos y muertos del Comala de Rulfo está ubicado en la Casa de Moneda y la Parroquia de la Purísima Concepción en Real de Catorce; el Centro Histórico de San Luis Potosí, los parajes de la Huasteca potosina y hasta el Parque de Morales de la capital.
Pedro Páramo de Juan Rulfo es una obra canónica de la literatura mexicana, sin embargo a partir del 2024 será casi imposible imaginar Comala sin pensar en San Luis Potosí y sus bellezas naturales y arquitectónicas.