Habitantes de la colonia Garito de Jalisco, en la capital potosina, están al límite de su paciencia ante lo que describen como una serie de promesas incumplidas por el alcalde Enrique Galindo. Desde febrero de este año, el edil les aseguró la pavimentación de la calle Remolino, una vía de apenas cinco cuadras, después de años de peticiones a la dirección de obras públicas.
Sin embargo, la obra comenzó y quedó inconclusa. Hace tres semanas, los trabajadores abandonaron la construcción sin previo aviso, dejando a los vecinos en el desamparo. Esta mañana, personal de obras públicas pasó por el lugar en un automóvil oficial, pero, al notar el evidente enojo de los habitantes, decidieron retirarse sin ofrecer explicación alguna, según relatan los inconformes.
Los habitantes, desilusionados por la gestión de Galindo, señalan un contraste entre su discurso de campaña y su actual desempeño. “Era uno cuando pedía el voto, pero después de ganar, se ha vuelto otro”, comentan vecinos decepcionados. Ante la falta de respuestas y el abandono de las obras, se comprometen a continuar sus protestas hasta que sus demandas sean atendidas.
Mientras tanto, el alcalde, en vez de responder a los ciudadanos, se encuentra en Washington, lo que incrementa la frustración y la sensación de abandono entre los residentes de la colonia.