Besando la tierra, con la banda y mariachis descoordinados, pero con una plaza que se volvió a llenar, se despidió el mejor rejoneador del mundo
Pablo Hermoso de Mendoza y su hijo Guillermo Hermoso de Mendoza salieron en hombros de La Monumental Plaza de Toros “El Paseo Fermín Rivera” la noche de este viernes en donde los sentimientos se mezclaron al ir de la alegría por ver la evolución de par de rejoneadores que hacen cosas interesantes, la emotividad por disfrutar de un rejoneador que muestra arte y valentía, así como la nostalgia por saber que no se podrá contar más con su talento en los ruedos, pero que seguramente estará pegado a su vástago quien heredó su clase, aunque le ha faltado conexión.
Se lidiaron toros de la ganadería de Peñalba, bien presentados de juego similar en donde por momentos, quienes quedaron a deber para poder brillar fueron los de a caballo al no explotar todas las cualidades que brindaban los astados que por momentos se mostraban justos de fuerza.
Eduardo Zendejas
Debutante 375 kg
El novillero mostró falta de experiencia al desaprovechar a un astado que acudía al caballo sabiéndolo citar, pero que decidió hacer una lidia con extrema sana distancia. Al momento de matar, colocó el rejón de castigo muy trasero faltando transmisión durante su actuación. Empleó en 7 ocasiones el descabello.
División de opiniones.
Pablo Hermoso
Rebujito 475 kg
El centauro navarro mostró por qué es una figura del rejoneo al exprimir a un astado que estaba muy justo de fuerza en sus posibilidades, pero que le sacó lo mejor durante su actuación con las banderillas, principalmente en las cortas. El rejón de muerte fue efectivo logrando que el respetable lo ovacionara y exigiera que le fuera otorgado par de orejas.
Dos orejas, aplausos, arrastre lento.


Vencedor 490 kg
Permitió que el rejoneador se luciera y emocionara, si bien no logró hacer la famosa suerte de “el teléfono”, sí colocó banderillas cortas que arrancaron emociones, sobre todo al momento de tener al caballo dando un molinete a milímetros del toro. La actuación de los forcados posiblemente influyó en que se aplomara para el rejón de muerte, siendo complicado al fallar en su viaje.
Aplausos, vuelta al ruedo.
Guillermo Hermoso de Mendoza
Inolvidable 510 kg
Faena que fue muy bien realizada con técnica y clase, pero que no logró conectar con el tendido y siendo algo en lo cual debe de trabajar para lograr destacar. LA estocada fue caída y contraria, tras cuatro descabellos dobló el toro.
Silencio

Maestro 480 kg
Con la emoción que se sentía en el ambiente por el último toro de su padre, logró sacarle provecho al tendido con par de suertes que al fin lograron transmitir, así como al poner en sus patas traseras a los equinos. El toro era para mucho más, pero con lo justo, le bastó para poder salir en hombros culminando con un rejón de muerte certero.
Dos orejas, aplausos, arrastre lento.
Fauro Aloi
Pescador 470 kg
Faena algo complicada al tener a un astado que era muy distraído y que posiblemente tenía problemas de vista a lo lejos, y un público que comenzó a presionar, sin embargo, logró darle la vuelta a las cosas y convertir la desesperación en palmas. El rejón de muerte fue certero.

Una oreja, aplausos.
Anda Solo 462 KG
Pudo darse gusto con un ejemplar que se prestó para que la gente lo disfrutara, destacando lo hecho en las banderillas, aunque se excedió con las rosas. Tuvo un mete y saca con el rejón de muerte, dejándolo perpendicular, corto y trasero en el segundo viaje.
Aplausos.