LOS OLVIDADOS, LAS TUMBAS QUE NADIE VISITA

En el panteón antiguo del municipio de Soledad, la mayoría de las tumbas no reciben visitas el Día de Muertos.



En el silencio de los cementerios hay tumbas de piedra que nadie visita ni en fechas especiales. La de los olvidados.

En el panteón «Nuestra Señora del Refugio» del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, fundado en 1838, hay poco más de 10 mil tumbas, sólo el 30 por ciento recibe visitas el Día de Muertos.



La razón del olvido es que muchas de estas tumbas son muy antiguas, como los dos mausoleos en la entrada del cementerio, uno de Franco Vázquez, fallecido el 19 de febrero de 1885 y Santiago Zamarrón, el 11 de febrero de 1899, con el mismo destino de la mayoría, en el olvido porque al parecer, ya no tienen descendencia.

En este cementerio que es más antiguo que el de El Saucito, también descansan personajes que han marcado la vida política y social del municipio de Soledad.


Algunas lápidas ya no guardan los pensamientos y las historias de los que ahí se encuentran. Bajo el manto del olvido, las tumbas reposan en silencio el Día de Muertos.

Así, el contraste entre las tumbas olvidadas y las decoradas con flores es un recordatorio de la efímera naturaleza de la memoria humana.

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