ENRIQUE GALINDO HUYE DE LOS RECLAMOS POR AGUA EN SOLEDAD; NO SOPORTÓ Y SE ESCABULLÓ A MEDIO EVENTO



Fueron tantos y desesperados reclamos de decenas de habitantes de la colonia Hogares Populares Pavón, en Soledad de Graciano Sánchez, esta mañana, que el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, prefirió salir huyendo en su camioneta e ignorar las peticiones de abasto de agua, que atender y dar soluciones.



“¡Queremos agua, queremos agua!”, “¡Sino puedes, renuncia Galindo!”, “¡Galindo incompetente!”, “¡No más pipas!”, “¡Fuera Galindo!”, “¡INTERAPAS danos agua!”, fueron algunas de las frases que mujeres y hombres adultos mayores expresaron afuera del pozo de esta colonia, esta sábado, donde trabajadores de INTERAPAS y Galindo Ceballos llegaron para según ellos anunciar una obra en el mismo, dando más promesas como siempre.

Por minutos, los manifestantes exigieron que se les dote del vital líquido de manera inmediata y acabe de una vez por todas con los problemas de salud que provoca la ausencia de agua en la mayoría de tomas domiciliarias, de esta y colonias aledañas, también denunciaron que en otras viviendas el agua ha llegado de color amarillento y olorosa, lo cual también representa un riesgo para sus familias.



Con cartulinas y realmente enardecidos, encararon al alcalde quien titubeó ante sus reclamos y trató de ignorarlos, hasta que más desesperados entraron hasta donde estaba él y los gritos fueron mayores, haciéndole ver su indiferencia a las necesidades del pueblo que puntualmente paga sus recibos con costos elevados e injustos que bimestralmente tienen que afrontar.

Visiblemente angustiado y sin explicaciones contundentes, el edil capitalino pidió un plazo de tres semanas para “terminar con el problema”, mientras tanto observaba el hartazgo y enojo de los habitantes de diferentes colonias, que también denunciaron tratos indignantes por parte de los choferes de las pocas pipas que acuden a distribuir líquido a solo unos cuantos ciudadanos soledenses.

Finalmente, Enrique Galindo mostró su debilidad e incapacidad de resolución, y aunque prometió que al final hablaría con los vecinos, optó por subirse rápidamente a su camioneta, huir y dejar “olvidado” a su secretario general, Daniel Hernández Delgadillo, quien ya no se supo cómo logró zafarse del enojo social.



Las pancartas y los gritos desesperados de la población que con sed que pedían agua no se detuvieron, por lo que exigieron al edil potosino, que deje atrás las simulaciones y entregue agua limpia y libre de contaminantes a la ciudadanía, lo invitaron a que viva unas cuantas horas en los hogares soledenses para que palpe la dificultad de vivir sin el vital líquido las 24 horas del día los siete días de la semana.

Con un rostro desencajado, el edil potosino, se limitó a hacer promesas, las cuales está obligado a cumplir, de lo contrario, las y los afectados por las omisiones de Interapas amagaron con realizar movimientos ciudadanos de mayor contundencia.

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