(Juan Carlos Torres / LaPelotera MX)
El reducir los tiempos de partido ha sido algo en lo cual se han enfocado en los últimos años tanto en la LMB como en las Grandes Ligas. Muchos son los factores que han orillado a esto, de entrada, el ver que algunos duelos se han alargado por más de tres horas e incluso hemos presenciado algunos que han durado cerca de 5 horas como uno celebrado entre Saraperos y Diablos en el Francisco I. Madero.
Lo hemos comentado, si bien es cierto que las personas somos aficionadas a un deporte, y que si se va a extra innings no nos vamos a querer ir hasta que se decida a un ganador, sobre todo cuando este juego es en postemporada, las personas también tienen que levantarse al día siguiente a trabajar, o cuando esto puede significar el hecho de que más televisoras puedan ver viable el transmitir un partido de béisbol sin preocuparse porque el programa que tienen anunciado por iniciar al terminar no pueda realizarse porque aún no acaba el juego, ni hablar de programas pagados, o aquellos que somos románticos de estar escuchando el partido por radio, que este sea interrumpido un domingo por escuchar “La hora nacional” o algún otro programa.

Puede no agradarnos el poner corredores en las primeras dos colchonetas, que se le ponga fin a la estrategia de poner un lanzador por bateador, limitar las visitas de los coaches o ver un reloj, pero cuando con ello se evita la problemática de estar cazando a la última unidad de transporte público en la ciudad, o cuando se viaja en autobús foráneo de estar teniendo que rezar por llegar en tiempo (me ha pasado en Aguascalientes), esto parece ser una medida correcta.
El tiempo de juego en promedio para las Grandes Ligas este año ha sido de 2 horas con 37 minutos, esto una disminución considerable, al ver que en 2022 era de 3:03 y un año antes de 3:10.
TAMBIÉN LMB LO HA INTENTADO
Si algo hay que reconocerle a la LMB es que ha intentado desde hace años el tener una disminución de los tiempos de juegos. En el libro de acuerdos del 2006 se tenía también estipulado que los lanzadores iban a tener una cierta cantidad de segundos para hacer su lanzamiento.
Años después los umpires también estaban obligados a hacer que se ejecutara un lanzamiento antes de que se cantara una bola en automático, cuando el bateador se salía de la caja de bateo se le cantaba un strike, incluso que los relevistas no podían hacer envíos de calentamiento.
En días previos a iniciar la temporada se anunció que los juegos a 7 entradas quedaban cancelados, ¿era una propuesta interesante? Sí, contrario a lo que muchos podrían pensar, la medida no agradaba a muchos, pero tenía lógica. Ya hemos hablado en anteriores entregas de ello y puesto estadísticas al respecto, pero no se les puede acusar de que la liga simplemente se sentó a esperar que por arte de magia aparecieran las cosas.

El último año del cual se tiene un registro al cual se pueda acceder de tiempo de juego en la LMB fue en el 2019 con 3 horas y 22 minutos. Si bien al menos un servidor no tiene acceso al registro actualizado de la duración de los juegos, el portal Séptima entrada (https://www.septimaentrada.com/liga-mexicana-de-beisbol/lmb-juegos-de-menos-de-tres-horas-temporada-2022) publicó que el año pasado la duración de los partidos fuera de 3 horas y 26 minutos.
Aquí caben varias preguntas: ¿qué se puede hacer en la ejecución para la campaña venidera que permita tener una reducción de cerca de una hora tal como se ha hecho en Grandes Ligas? ¿Es culpa del exceso de carreraje? ¿Deberá implementarse el reloj también con corredores en las bases?
En el otro lado de la frontera ya nos mostraron que sí es posible reducir el tiempo de juego teniendo partidos esta campaña en AAA de 2 horas 41, y el año pasado promediaron 2 horas 43.
Esperamos sus comentarios, estamos a la orden en el twitter@JKrlos_Torres de antemano gracias por el tiempo dedicado para leernos, aunque sea… De pisa y corre.