Se emitió la convocatoria para renovar la integración del Mecanismo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de San Luis Potosí, y se recibirán propuestas para incorporar a dos periodistas y a dos activistas de derechos humanos que estarán hasta el 2026, con la posibilidad de una reelección.
Es obligado hacer un balance del trabajo realizado, por ahora nos enfocaremos a los “representantes” del gremio periodístico, Samuel Estrada Rodríguez y María José Puente Zavala, la verdad es que no se vio que pusieran mucho empeño en sus funciones, fueron muy dados al protagonismo, a dar entrevistas y aparecer en podcasts con una marcada tendencia antigobiernista para asumirse como “progres”, “independientes” y “críticos”.
En su sesgada visión, el malo de la historia siempre es el gobierno y fueron incapaces de analizar y denunciar, por ejemplo, la precarización del oficio más bello del mundo como dijera García Márquez, los sueldos de hambre, la falta de prestaciones y las infracondiciones de trabajo con jornadas extenuantes, a los patrones de los medios de comunicación no los tocaron ni con el pétalo de una rosa a pesar de la violencia simbólica y material que padecen los trabajadores de la comunicación en su relación laboral.
Lo más grave sin duda es que ambos periodistas fueron indiferentes a varios casos de violencia en contra de varios de sus colegas que nunca recibieron siquiera una expresión de apoyo, un abrazo, menos tuvieron voluntad para exigir la aplicación del Mecanismo de Protección, nos referimos a la situación angustiante en la que se encuentra desde el año pasado la reportera Ana Dora Cabrera, ahora en protesta en la sede de la FGR en la Ciudad de México en busca de justicia.
El calvario de Ana Dora comenzó porque tuvo el valor de denunciar a Omar Niño y al excandidato panista Octavio Pedroza, quienes le dieron un trato vejatorio y de discriminación en un programa del primero. Estrada y Puente la revictimizaron al ignorarla, nunca explicaron sus razones, ¿fobias personales?, ¿selectivos?, ¿excluyentes?
De la golpiza que sufrieron dos editores del portal “Antena” por los guaruras del dueño, Miguel Maya Romero, no dijeron una palabra a pesar de que en las redes circula un video de los hechos. Los dos editores fueron despedidos y exigieron su finiquito que se les negó y lo que recibieron a cambio fueron derechazos y patadas, hay una denuncia ante la FGE, y ni así se les interesó el caso.
La explicación del silencio de Estrada y Puente es sencilla, han laborado para Miguel Maya en otro portal de su propiedad, “Astrolabio”, y no quieren cerrarse esa puerta y fuente de ingresos. Ojalá en esta ocasión, sí sean elegidos representantes del gremio dos verdaderos periodistas, que no les gane la pose, el lucimiento personal, y que sí asuman el compromiso de cumplir con sus funciones en el Mecanismo Estatal de Protección y no antepongan sus intereses personales.